Los veranos en el Vallès son cada vez más calurosos y secos. Regar bien no significa regar más: con unos pocos cambios puede mantener el jardín verde y reducir el consumo de agua.
Riegue a primera hora o al atardecer
Regar en las horas centrales del día hace que buena parte del agua se evapore antes de llegar a las raíces. Lo ideal es hacerlo a primera hora de la mañana o al caer la tarde.
Mejor pocos riegos profundos que muchos superficiales
Los riegos cortos y frecuentes solo mojan la superficie y las raíces se quedan arriba, donde el suelo se seca antes. Regar a fondo y con menos frecuencia anima a las raíces a crecer en profundidad y hace las plantas más resistentes.
Instale riego por goteo y un programador
El riego por goteo lleva el agua directamente a cada planta y evita pérdidas. Con un programador, además, el jardín se riega a la hora adecuada aunque usted no esté.
Proteja el suelo con acolchado
Una capa de corteza de pino, grava o restos de poda triturados alrededor de las plantas mantiene la humedad del suelo, reduce las malas hierbas y protege las raíces del calor.
Elija plantas adaptadas al clima mediterráneo
Lavanda, romero, salvia, olivo o gramíneas ornamentales necesitan mucha menos agua que un césped tradicional y aguantan bien el calor. Combinarlas es una forma sencilla de tener un jardín bonito todo el año con menos mantenimiento.
¿Quiere revisar o instalar un sistema de riego? Le asesoramos sobre la mejor solución para su jardín.


